¿Dónde nacieron los Cursillos de Cristiandad?
Los Cursillos de Cristiandad nacieron en la diócesis de Mallorca
(España), siendo el primer en 1944 en Cala Figuera, y en el Monasterio de San Honorato del Monte Luliano de Banda,
se dio el primero númerado de los Cursillo de Cristiandad el día 7 de enero de
1949.
¿Quién los fundó?
Los Cursillos de Cristiandad no tienen autor, sino autores; así
nacieron, así continuaron a lo largo de sus varias etapas de crecimiento, desarrollo y
expansión. Eso decía Monseñor Hervás; pero la realidad es que cuando llegó a Palma
para hacerse cargo del gobierno de la diócesis de Mallorca, se trazó un programa de
actuación, en el que figuraba como primer objetivo el preparar conscientemente el equipo
de sus más inmediatos colaboradores. Con este propósito no tardó en tener a su lado un
grupo de sacerdotes y seglares que, bajo su dirección, aliento y vigilancia, se dedicasen
a buscar los medios más conducentes para realizar el programa pastoral del Obispo. De esa
inquietud, encarnada principalmente en los Consiliarios y en los Dirigentes del Consejo de
los Jóvenes de Acción Católica, estando entre ellos Eduardo Bonnin, se dio
forma al nacimiento de los Cursillos de Cristiandad.
En el nacimiento de los Cursillos no presidió la
improvisación, sino la preparación; no el acaso, sino la búsqueda ansiosa; no una
revelación divina, sino el soplo del Espíritu Santo, que dirige, guía y perfecciona a
su Iglesia, renovando la faz de la tierra.
¿Por
qué se llaman Cursillos de Cristiandad?
Se llaman Cursillos, diminutivo de curso, para significar el plazo
breve, cortísimo, de tres días solamente, en que se dan, de forma intensiva y vivencial:
las lecciones o conferencias que abarca.
La palabra flotaba en el ambiente, Pío XI había expresado su deseo de
"construir una cristiandad, ejemplo y guía para el mundo profundamente
enfermo", y Pío XII había hablado varias veces de la necesidad de "hacer
Cristiandad, de estructurar Cristiandad, vertebrar Cristiandad". Esta era, pues, la
palabra justa que debía añadirse como apellido a los Cursillos, que no pretendían otra
cosa que renovar cristianamente la sociedad.
¿Se
han extendido mucho los Cursillos de Cristiandad?
Los Cursillos de Cristiandad, están actualmente establecidos en todos
los continentes, en todos los países, en todos los pueblos y entre los hombres de las
razas más diversas. Lo mismo entre los americanos que entre los japoneses, lo mismo entre
los europeos que entre los australianos, lo mismo entre los filipinos que entre los
sajones, lo mismo entre blancos que entre los hombres de color. Y en todos los sitios han
producido y siguen produciendo resultados tan favorables, que unos y otros confiesan que
el Cursillo parece haber sido hecho para ellos.
¿Conoce
el Papa los Cursillos de Cristiandad?
Con fecha 14 de diciembre de 1963, a petición del Emmo. Sr. Cardenal
De Arriba y Castro, Arzobispo de Tarragona, Pablo VI otorgó a la Obra de los Cursillos de
Cristiandad el Breve Pontificio "VIGET SALUBRITER" en el que no sólo nombraba,
constituía y declaraba al Apóstol San Pablo Patrono Celestial del Movimiento de
Cursillos, sino que reconocía, además, los "abundantísimos frutos de este método
o escuela de espiritualidad cristiana" entre los que citaba especialmente los que
siguen: "renovación cristiana de la vida familiar en conformidad con la ley divina;
vitalización de las parroquias; fiel observancia de los deberes, tanto privados como
públicos, según el dictamen de la conciencia; satisfacción grandísima a los Obispos y
demás pastores de almas; incremento de la Acción Católica e ingreso de muchos de ellos
en el sacerdocio o en la vida religiosa".
El sábado día 28 de mayo de 1966, víspera de la fiesta de
Pentecostés, el Padre Santo recibió a siete mil cursillistas de cuarenta países del
mundo reunidos en Roma para celebrar la primera Ultreya Mundial. Pablo VI pronunció en
castellano uno de sus más elocuentes discursos, alabando y bendiciendo a los cursillistas
presentes y en ellos a todo el Movimiento de Cursillos.
Posteriormente, el Papa, hablando con Monseñor Hervás, ha dado
repetidamente gracias a Dios porque quiso suscitar en la Iglesia la Obra de los Cursillos
de Cristiandad y por el bien inmenso que están haciendo en todo el mundo, impartiéndoles
"de todo corazón" una y muchas veces su bendición.
¿qué
opina sobre los Cursillos de Cristiandad la Jerarquía Eclesiástica?
Son muchísimos los testimonios de Emmos. Sres. Cardenales, de
Arzobispos y Obispos de todo el mundo. Todos, después de dar gracias a Dios,
reconocen la transformación que se ha verificado en sus respectivas diócesis por la
utilización del método de Cursillos. Todos, de una manera u otra, coinciden con lo que
manifestó Monseñor Hervás, "usando debidamente los Cursillos de Cristiandad,
tendréis un medio preciso y el más eficaz que hemos conocido hasta el momento para crear
estos grupos de militantes, incorporarlos a la vida parroquial y, en general, a la
colaboración en el apostolado de la Jerarquía, ya de modo organizado, ya
individualmente".
¿Qué son
los Cursillos de Cristiandad?
Los Cursillos de Cristiandad se han dicho ya muchas cosas y se han dado
más de cien definiciones. Es imposible traerlas aquí todas.
Los Cursillos de Cristiandad son: un movimiento apostólico de la
Iglesia, en la Iglesia y para la Iglesia;
Una escuela o método de espiritualidad; un método feliz de
apostolado;
Una empresa apostólica de sacerdotes y seglares; una Obra providencial
en la historia del apostolado de la Iglesia;
Un instrumento de renovación cristiana que la divina Providencia ha
regalado a su Iglesia;
Un arma providencial muy en consonancia con las necesidades del mundo
actual;
Un Movimiento Providencial de santificación que ha de dejar honda
huella en la Iglesia;
Un impulso vivificador de la vida religiosa; uno de esos brotes
vibrantes, que renuevan la perenne juventud de la Iglesia y se manifiestan con intima
vibración cristiana y desbordante espíritu apostólico;
Un vigoroso impulso del Espíritu Santo para el reinado de Cristo y la
salvación de las almas;
Un medio excepcional para remover al mundo* desde sus cimientos;
Un instrumento apto para hacer católicos convencidos de su fe,
instruidos en su religión y adictos a la Iglesia, y un instrumento en manos de la Iglesia
para ayudarla en la empresa de la renovación cristiana, a la luz del Evangelio y conforme
a las directrices y enseñanzas de los Romanos Pontífices y de los Prelados.
De entre todas las definiciones dadas en los Cursillos, te ofrecemos
especialmente las dos siguientes, ambas tomadas, como la mayoría de las anteriores, de
los libros de Monseñor Hervás:
"Los Cursillos de Cristiandad son un retorno al cristianismo
primitivo al espíritu que animó los actos y la conducta de aquellos fervorosos
cristianos".
a) Vida de gracia verdaderamente vivida, centrada en la persona
adorable de Jesús, en el trato cotidiano con El, como persona viviente, con el deseo de
participar en sus humillaciones para ser admitido en su gloria.
b) Vida en presencia de la Santísima Trinidad, como hijos del Padre,
hermanos de Jesucristo, templos del Espíritu Santo, herederos de la eterna felicidad en
el cielo.
e) Vida en el seno de la Iglesia, familia y comunidad de los
cristianos, en la que todo habla de la unidad de Dios y de la fraternidad de los hombres.
d) Vida que se nutre diariamente con el pan de la Eucaristía, que
parten juntos fraternalmente.
e) Vida que se desenvuelve alrededor de los Apóstoles y de su sagrado
Magisterio, escuchando de sus labios la divina palabra, que les atestiguaba cuanto habían
visto, oído y palpado.
f) Vida cuya sinceridad se pone a prueba con el testimonio de la
sangre, haciendo de cada cristiano un mártir, es decir, un testigo de su vida en Cristo y
de la vida de Cristo en cada uno de ellos.
g) Vida que lacónicamente y con magnífica precisión describió San
Lucas, diciendo: "Perseveraban en oír las enseñanzas de los Apóstoles y en la
unión, en la fracción del pan y en la oración" (Hechos 2,42).
h) Vida, en fin, de unos cristianos que constituyen
la, familia de Dios y viven el Evangelio de Cristo íntegramente.
Los Cursillos de Cristiandad, de cara al porvenir, constituyen "un
magnífico método de "encarnación" del cristianismo en la vida, basado en el
encuentro personal con Cristo y en la comunión con los hermanos. Método en el que el
sacerdote, ayudado por seglares escogidos, "forma" al seglar, y el seglar,
"reformando" su mentalidad y conformando su vida con la imagen de Cristo (Vida
de fe, de gracia y amor), "transforma", actuando con plena responsabilidad
propia, las estructuras temporales en las que está inmerso, guiado por la mirada de
Cristo, rehaciendo el mundo desde sus cimientos y haciéndolo de selvático, humano, y de
humano, cristiano".
¿Qué no
son los Cursillos de Cristiandad?
"Los Cursillos de Cristiandad no son una meta final, -sino un
arranque vigoroso y valiente para una carrera de mayor perfección".
"Los Cursillos de Cristiandad no son una asociación con fines
específicos de piedad, caridad o apostolado". "El Movimiento de Cursillos de
Cristiandad, por el mero hecho de mantener las reuniones de grupo y la Ultreya, no
constituye, ni tiene por qué constituir, una asociación concreta de fieles".
"Somos sencillamente, o queremos ser y que todos lo sean, IGLESIA MILITANTE Y
OPERANTE, a las órdenes de la Jerarquía, con afanes de perfeccionamiento y de conquista.
Con ello creemos amar, servir y glorificar más y mejor a Aquel con cuya fortaleza lo
podemos todo".
"Los Cursillos de Cristiandad, en fin, no son un movimiento
político, ni tienden a ser un partido político, ni intervienen en sus luchas, ni
preparan a sus hombres inmediatamente para la política
están fuera y por encima de
toda política".
Los Cursillos de Cristiandad no tienen otro objetivo que llevar a la
perfección, a la santidad, a la renovación total de la sociedad, según los ideales que
nos muestra la fe y conforme al mandato divino: "Sed perfectos, como vuestro Padre
celestial es perfecto".
Su fin es, por tanto, promover la vida cristiana de los seglares, en
toda su amplitud y exigencias, como la vivían los primitivos cristianos y la han
entendido y practicado en todo tiempo las almas escogidas, que nunca faltan en la Santa
Iglesia. Un cristianismo mediocremente vivido no tiene fuerza para ser la levadura que
renueve el mundo.
El mismo Papa Pablo VI nos ha enseñado, con su autoridad de Supremo
Jerarca de la Iglesia, lo que pretenden y se proponen los Cursillos de Cristiandad. Son,
dice él, "un movimiento apostólico o escuela de espiritualidad cristiana, que tiene
por objeto el que los seglares, con ayuda de la gracia divina, cultiven la vida
espiritual, conozcan más profundamente a Cristo y su doctrina, activan con frecuencia a
la fuente sobrenatural de los sacramentos, se preocupen por el bien de los demás y
presten su colaboración a los que ejercen el sagrado ministerio".
Monseñor Hervás, por su parte, afirma que los Cursillos son "un
medio para la solución cristiana y práctica de todos los problemas que se vayan
presentando a todos los que se unen a este Movimiento, cuya finalidad es la de impulsarlos
a todos y a cada uno hacia una santidad auténtica: la vida de la gracia consciente y en
continuo desarrollo y crecimiento".
Finalmente, otros dicen que la finalidad de los Cursillos es la
vivencia de lo fundamental cristiano, en orden a vertebrar la cristiandad.
¿Qué
clase de Movimiento constituyen los Cursillos de Cristiandad?
Los Cursillos de Cristiandad son un Movimiento de carácter religioso,
un Movimiento de espiritualidad.
"Los Cursillos de Cristiandad son un Movimiento de espiritualidad
que pone por base de su constitución un concepto triunfal del cristianismo, capaz de
iluminar todas las zonas de la vida del cursillista, saturándolas de espíritu
evangélico, marcándolas todas con un sello característico, -sin señalar fronteras o
limitaciones a la acción omnipotente del Espíritu Santo".
¿Cuál
es la espiritualidad de los Cursillos?
Los Cursillos de Cristiandad no tienen otra espiritualidad que la de la
Iglesia. La espiritualidad del movimiento de Cursillos de Cristiandad se conforma
providencialmente con la espiritualidad del movimiento litúrgico.
¿Por
qué los Cursillos de Cristiandad son un Movimiento?
Movimiento, según los autores, es "un conjunto de principios que,
encuadrados dentro de una metodología e impulsados por un espíritu, persiguen un
determinado ideal".
Los Cursillos de Cristiandad son un Movimiento, porque incluyen en su
naturaleza las características que debe tener todo Movimiento: unas ideas o principios,
un método, un espíritu y un ideal. Tienen un ideario magnífico y excepcional, un
método acreditado por la experiencia; vibran con la inquietud de un espíritu
eminentemente cristiano y santamente renovador y se proponen conseguir el más bello y
alto de todos los ideales.
Los
Cursillos de Cristiandad, ¿son un Movimiento de seglares o de la Iglesia?
Son un Movimiento de la Iglesia, en la Iglesia y para la Iglesia.
1) De la Iglesia, porque de la Iglesia y sólo de ella recibe su ser y
toda su existencia, su misión y su eficacia sobrenatural, su aprobación y su impulso,
sus objetivos y sus procedimientos, su régimen y sus características de movimiento
ascético y apostólico*
2) En la Iglesia, porque en la Iglesia, es decir, en el Cuerpo
Místico, ha de actuar como instrumento y medio de edificación de las almas y
"restauración de todas las cosas en Cristo".
3) Para la Iglesia, porque todo él está lanzado a lograr que los
hombres, al adquirir conciencia de su incorporación a Cristo por la gracia y por el amor,
y llevados de esta gracia y de este amor siempre creciente, no se contenten con vivir para
el individualmente, sino que sientan la necesidad vital y la responsabilidad urgente de
ser apóstoles por todos los medios a su alcance y en todos los ambientes; no se contentan
con ser miembros vivos del Cuerpo Místico, sino también miembros vivicadores, con el
influjo de la gracia, con la oración y con el sacrificio.
¿Cuál
es el Ideario del Movimiento de Cursillos?
"Los Cursillos de Cristiandad toman principalmente sus ideas del
dogma católico. Todo ese conjunto de verdades inefables que revelan la locura
incomprensible del amor infinito de Dios a los hombres, es el principio fundamental, la
idea madre, que se barajan continuamente en los Cursillos y se repiten hasta la saciedad
en las reuniones de Grupo y en las Ultreyas del Poscursillo".
La obra de los Cursillos de Cristiandad constituye un verdadero método
ascético de notable eficacia en nuestros tiempos, es decir, un modo y orden de disponer y
emplear ciertos medios, perfectamente conocidos, para alcanzar, con mayor posibilidad,
prontitud y perfección, un fin propuesto.
¿Qué
espíritu anima a los Cursillos?
La mística de los Cursillos es ese enamoramiento irresistible y
apasionado de Cristo que respiran a pulmón lleno, cuya amistad prefieren a todos los
tesoros y a todas las personas, por quien están dispuestos a gastar todas las energías
de su vida y a dar, si fuese preciso, hasta la última gota de la sangre de sus venas. Y
como el amor de Cristo supone y exige el cariño y la predilección por todo lo que Cristo
quiere, el espíritu de los cursillistas se completa con el amor al Padre, a la Iglesia, a
la Jerarquía y a los demás hermanos.
"Los Cursillos de Cristiandad persiguen un ideal altísimo y
nobilísimo: el mismo que se propuso Cristo, el mismo que preside toda su obra redentora:
dilatar el Reino de Dios y hacer cristianos a los hombres.
Los Cursillos de Cristiandad no constituyen ninguna forma de
asociación de los fieles ni la deberán constituir en adelante, dado su carácter y los
fines que se proponen. No tendrán bandera, ni insignia, ni cotización.
Los Cursillos no nacieron para ser una asociación más. "No fue
nunca ésta la intención del Obispo iniciador de los Cursillos, ni de sus colaboradores.
Nunca nos pasó por la mente que los Cursillos pudieran constituir una asociación nueva,
si no como frutos maduros, al servicio de todas las empresas y asociaciones de la
Iglesia".

¿Pueden
los cursillistas enrolarse en las asociaciones y organizaciones apostólicas?
Si, pueden, como cualquier otro cristiano, si tienen condiciones y
posibilidades para ello. "Mayor alabanza merecen en nuestros días, responde Mons.
Hervás, si se incorporan para trabajar activamente en las asociaciones de apostolado,
aprobadas especialmente, recomendadas y bendecidas por los romanos Pontífices, como la
Acción Católica, Congregaciones Marianas, la Legión de María, la Confraternidad de la
Doctrina Cristiana, etc., las cuales, dentro de la ortodoxia y de la disciplina de la
Iglesia, producen frutos inmensos de vida cristiana y proselitismo apostólico por medio
de formas accidentales de actuación más o menos adaptadas a la sicología y necesidades
de cada lugar".
¿Se
opone el Movimiento de Cursillos a los demás movimientos u organizaciones apostólicas?
Ciertamente que no. Gran número de cursillistas forman parte de la
Acción Católica y de otras asociaciones de piedad, caridad, apostolado, perfección
cristiana y culto divino,
La Acción Católica y las demás instituciones de actividad
apostólica aprobadas por la Iglesia han sido las primeras beneficiadas, y los mejores de
entre los cursillistas, los que reunieron condiciones de posibilidad, llamamiento interior
y capacidad humana para ello, han engrosado sus cuadros, "para colaborar de una
manera más organizada con las autoridades eclesiásticas y ayudarlas en su labor
apostólica".
Es natural que el Movimiento de Cursillos pida a sus miembros una
actitud de caridad, respeto y admiración para con los hermanos que, por distintas causas,
han sentido la necesidad, por no decir la valentía, de trabajar por Cristo más cerca de
la sagrada Jerarquía de la Iglesia. "A los seglares que han hecho los Cursillos de
Cristiandad queremos recordarles que, aunque han tenido ocasión de beneficiarse de un
medio eficacísimo de renovación cristiana, por el que sienten vivo afecto y gratitud, no
han de pensar que todo se resuelve con los Cursillos, menospreciando o subestimando otros
medios de que Dios se vale y de los que la Iglesia se sirve sabiamente.
¿Cuántas
fases o etapas abarca el método de los Cursillos?
Tres, bien distintas y caracterizadas, a saber: el Precursillo, el
Cursillo y el Poscursillo.
En la primera etapa, que llamamos Precursillo, se buscan con esmero las
personas que deban ir al Cursillo, de acuerdo con el plan apostólico y las necesidades de
la diócesis y de la parroquia donde después tenga que actuar apostólicamente el
cursillista.
En su segunda etapa, la Obra comprende lo que podríamos llamar el
Cursillo propiamente dicho: tres días intensos en un ambiente de fervor, de oración, de
estudio, de entrega apostólica de los sacerdotes y dirigentes, de alegría y
compañerismo por parte de los que asisten.
Pero hay que confesar que la etapa tercera es la principal de la Obra.
La vida deberá ser un Cursillo perenne: "el cuarto día" dura hasta la muerte.
Las verdades fundamentales que se aprendieron en el Cursillo, los horizontes que se
vislumbraron, las virtudes que empezaron a vivirse, han de ir desenvolviéndose en el alma
y aplicándose a la solución de cada uno de los problemas personales, profesionales y
ambientales del cursillista. Por esto, ya desde el mismo Cursillo queda montada la
organización de perseverancia, de formación religiosa y apostólica.

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